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Imprescindibles de Seúl: qué ver en la ciudad en 3 días.

La capital de Corea del Sur en una ciudad moderna y extensa en la que conviven más de diez millones de personas. Poco queda ya en Seúl de ese lado coreano más tradicional, o al menos esa fue la impresión que a mí me dio. No obstante, si viajas a Corea, su capital es una parada obligatoria.

Aquí tienes los imprescindibles de Seúl, los cuales te dará tiempo de ver si dedicas como mínimo 3 días a recorrer la ciudad. Aunque está claro que si dispones de una semana completa, mucho mejor; Seúl tiene mucho que ofrecer así que no te daría tiempo de aburrirte.

Los palacios reales

La dinastía Joseon, una de las más importantes de Corea, fue la última familia que gobernó en  el país y su reinado duró más de 500 años (desde 1392 hasta 1910). Los avances que se consiguieron en aquellos siglos gracias a los miembros de esta dinastía han supuesto una evidente influencia en la sociedad actual coreana. Entre las muchas herencias que dejó esta familia, los cinco palacios reales distribuidos por Seúl constituyen una de las más importantes. A día de hoy, estos complejos reales reciben a millones de turistas cada año, convirtiéndose así en una de las principales atracciones turistas de la ciudad.

Los palacios no están demasiado alejados los unos de los otros y, por eso hay gente (como yo) que se propone emplear un día entero para verlos todos. Antes de viajar a Corea leí a varios bloggers de viajes que comentaban que con ver dos palacios era más que suficiente, ya que a ojos de una persona inexperta en el tema, todos parecían más o menos iguales. Pero pensé: bah, no importa, yo quiero verlos todos igualmente (cabezona hasta el final).

Meeeg, error. Efectivamente, tal y como comentaban los compañeros, cuando ya has visto un palacio o dos, todos los demás te parece iguales, por lo que tarde o temprano acabarás desistiendo de ver los cinco. Yo vi cuatro palacios y dije: “ya no más”. Sí, son preciosos, todo hay que decirlo. Pero recorrer a pie cinco recintos palaciegos es demasiado, sobre todo si te pilla un día en el que las temperaturas no bajan de los 35 grados, como fue mi caso.

Los palacios abren sus puertas a las 09:00 y según la estación del año cierran a una hora u otra (generalmente en verano cierran a las 18:30 y en invierno a las 17:30). Las entradas se pueden comprar hasta 1 hora antes del cierre y los grupos de 10 o más personas tienen derecho a descuentos. En todos los palacios ofrecen tours guiados, lo cual está genial. El único inconveniente es que el único idioma occidental que ofertan es el inglés y solo hay dos tours al día: uno por la mañana (la hora exacta varía según el palacio pero suele ser sobre las 10:00-11:00 de la mañana) y otro por el mediodía (13:30-14:30). Cuando vayas a adquirir tus entradas en las taquillas, pregunta por los tours y te dirán cuál es el punto de encuentro. Por favor, ten en cuenta que los LUNES todos los palacios están CERRADOS

¡Ah, se me olvidaba! Te cuento un secreto: me han chivado que si eres extranjero y aprender a escribir y leer correctamente los nombres de los palacios, te convalidan el nivel intermedio B2 de coreano. De nada.

Palacio Gyeongbokgung

Se trata del palacio más grande y famoso de los cinco. Fue el primero que se construyó y en realidad se trata de una restauración del original, el cual fue saqueado por los japoneses en dos ocasiones.

Pasear por el complejo palaciego y por sus jardines es toda una delicia. Eso sí, espero que no tengas la misma mala suerte que tuve yo, que me tocó compartir el valioso momento con un millón trescientos mil turistas asiáticos que también visitaron el palacio ese día. Así que si al calor asfixiante y a mis 36 horas sin dormir le sumamos los codazos y los empujones que me propinó la horda de turistas enfurecidos y sedientos de fotos, se dio el caldo de cultivo perfecto para desatar mi mal carácter.

Pero es probable que esto no te ocurra a ti porque cuando yo visité el palacio coincidió con uno de los fines de semana festivos más importantes de Corea, así que supongo que tal cantidad de turistas agresivos estaba justificado por esto. Aun así, al ser Gyeongbokgung el palacio más importante, normalmente suele estar lleno de gente que los otros cuatro, por lo que te recomiendo que lo visites por la mañana temprano para evitar grandes aglomeraciones.

Cada hora se produce el cambio de guardia en la puerta de entrada principal y merece la pena echarle un vistazo.

Para llegar debes coger la línea 3 del metro (de color naranja), bajarte en la parada que se llama igual que el palacio  (Gyeongbokgung / Government Complex- Seoul) y tomar la salida 5. El precio de entrada al palacio real es de 3000 wones y al igual que sucede con el resto, puedes comprarla en la entrada del mismo. Si tienes pensado recorrer los cinco complejos, puedes comprar un ticket combinado que te permitirá el acceso a todos ellos y con el que ahorrarás más dinero que si compras los tickets por separado. Su precio es de unos 10.000 wones y es válido durante 3 meses.

Por cierto, justo al lado de este palacio se encuentra el Museo Nacional del Corea. No considero que sea un imprescindible pero sí es cierto que si te apasionan los museos, no deberías dejar de visitarlo. Yo quería hacerlo pero no me dio tiempo.

palacio real Corea Seúl palacio real Corea Seúlpalacio real Corea Seúl palacio real Corea Seúl 1-6palacio real Corea Seúl guardiaPalacio Changdeokgung y palacio Changgyeonggung

Ambos palacios se encuentran prácticamente integrados en un mismo espacio, tanto, que a mí me resultó imposible distinguir cuando me encontraba recorriendo uno y cuando estaba visitando el otro. No, no es que yo sea tonta (bueno, a ratos sí que lo soy, la verdad), pero supongo que el cansancio empezó a hacer mella en mí y hubo un momento en el que mi cerebro desconectó jajaja.

Ambos palacios a su vez se encuentran ubicados a poca distancia a pie del primer palacio (unos 15 minutos andando), así que en unos escasos kilómetros puedes visitar tres de los cinco palacios reales de Seúl, lo cual es una gran ventaja.

El palacio Changdeokgung fue el segundo de todos en construirse y sirvió como residencia a los monarcas durante más tiempo que ningún otro. Lo más interesante de este complejo es el famoso Jardín Secreto, el cual dicen que es muy bonito. Y digo “dicen” porque yo no llegué a verlo. A las 18:00 cerraba el jardín y yo llegue allí justita de tiempo así que me quedé con las ganas L

Para acceder a este palacio debes pagar la entrada de 3000 wones y si también deseas ver Changgyeonggung, que está al lado, solo debes pagar 1.000 wones extras. Para llegar a ellos yo creo que es lo mejor ir a pie desde Gyeongbokgung o, si no, puedes tomar el metro (línea 3, parada Anguk, salidas 4 y 5).

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Palacio Deoksugung

Este palacio, el cual visité ya al día siguiente (mucho más descansada y animada), tiene una historia peculiar. Y es que en sus orígenes este no era un palacio como tal. Pero debido a las diversas invasiones japonesas que sufrió Seúl durante el siglo XVI, llegó un momento en el que el resto de palacios se encontraban destruidos, así que la familia real tuvo que escoger una de sus casas para que hiciera las veces de palacio de forma temporal y este fue el elegido. Además, un dato un poco más escalofriante: en este complejo fue donde murió el que fue el último rey de la dinastía Joseon y primer emperador de Corea.

Para acceder a él hay que pagar la entrada de 1.000 wones y para llegar debes coger la línea 1 (color azul oscuro) y bajarte en la estación City Hall, salidas 2 y 3.

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Palacio Gyeonghuigung

Este fue el único palacio que me faltó por ver.  Por ello, no voy a contarte demasiado sobre él ya que no me gusta hablar mucho de lugares en los que no he estado. Pero antes de viajar a Corea leí en internet que es el complejo palaciego más pequeño de los cinco así que si te animas a visitarlo no te llevará demasiado tiempo.

Para llegar a él debes coger la línea 5 (color violeta) y bajarte en la parada Seodaemun, salida 4. Justo al lado del palacio se encuentra el Museo de Historia de Seúl y la entrada es completamente gratis.

Templo Jogyesa

Situado en el centro de la ciudad, este templo pertenece a la orden budista más importante de todo el país. Es un templo pequeño pero precioso, con un patio lleno de farolillos y unas esculturas de Buda doradas que no pueden ser más bonitas.

Cuando yo lo visité una señora anciana muy sonriente se acercó a mí y me regaló unos dulces típicos coreanos (no recuerdo el nombre pero estaban riquísimos); fue un momento muy bonito.

Siempre que visites templos religiosos, intenta ser lo más respetuoso con las personas que están allí y con lo que te rodea. A mí personalmente me parece una falta de respeto entrar a lugares así y empezar a sacarte mil fotos mientras posas delante de la cámara. Siempre intento mantener las formas y sacar pocas fotos de forma discreta.

La entrada al templo es gratuita, por supuesto, y si acudes a visitarlo antes de las 17:00 puedes pasar por la oficina de información del templo que encontrarás a la entrada y te darán un pequeño detalle (cuando yo fui era una postal).

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Zona más moderna

Toda Seúl es la viva imagen de una metrópoli moderna pero yo estoy convencida de que hay algunos rincones más bonitos o especiales que otros. En mi caso, creo que una de las zonas que no debes perderte de la ciudad es el recorrido que va desde la plaza Gwanghwamun hasta el arroyo Cheonggyecheon. Puedes hacerlo a pie perfectamente y descubrir el lado más agradable de una metrópoli modernista, capitalista y superpoblada como es Seúl.

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Torre de Seúl

La torre de telecomunicaciones de Seúl se encuentra en la cima de la montaña Namsan y es otro de los atractivos turístico más famosos de la capital coreana. Para acceder a ella puedes hacerlo mediante el teleférico; el billete de adulto solo ida cuesta 6.000 wones, mientras que el de ida y vuelta sale por unos 8,500.

Para llegar el teleférico Namsan (que así es como se llama) yo cogí la línea 4 del metro (azul) y tomé la salida 3. Cuando ya estás en la calle tienes que localizar un hotel que se llama Pacific. Debes caminar por la calle empinada que está en el lateral del hotel durante unos 15 minutos, cuesta arriba (escaleras incluidas). Es fácil dar con el camino correcto hacia el teleférico porque no serás el único que lo va buscando, así que puedes seguir a la multitud o preguntar algún trabajador de los miles de cafeterías que encontrarás a tu paso.

Como viajeros, nos encanta ver las ciudades desde las alturas, pero en este caso debo admitir que las vistas de Seúl desde los pies de la torre me dejaron un poco indiferente. Y eso que subí a última hora de la tarde, porque quería ver el atardecer desde lo alto. Pero aún así… no me pareció que fuera nada espectacular. La ciudad se ve demasiado a lo lejos y al caer la noche la iluminación no es nada buena, lo cual sumado a la omnipresente nube de polución que afecta a muchas grandes ciudades…, las vistas dejaban mucho que desear. Además de ofrecer la panorámica de la ciudad, a los pies de la torre han montado un pequeño paripé cuyo tema principal es el amor. Luces, esculturas y candados entretienen a los cientos y cientos de turistas que los utilizan para sacarse millones de fotos.

Lo peor de todo es que para acceder al teleférico se forman unas colas enooooormes. Yo estuve casi tres horazas haciendo cola para subir y otra hora haciendo cola para volver a bajar en teleférico. Y eso que cuando yo llegué la cola no era tan larga… pocos minutos después ya había duplicado su tamaño. Y que no te engañen: cuando llegas a la entrada del teleférico, ves una cola de personas que esperan al aire libre. Lógicamente, uno piensa que una vez que la gente va entrando al edificio, se va subiendo al teleférico sobre la marcha. ERROR. Una vez dentro del edificio, ¡la cola sigue durante tres pisos más! De hecho, yo estuve más tiempo haciendo cola dentro del edificio que fuera. Si llego a saber que tenía que esperar tanto, estoy convencida de que habría prescindido de esa visita y la habría empleado a hacer otras cosas más interesantes.

Así que mi humilde consejo es: si puedes visitar la torre sin esperar demasiado en cola, hazlo. Si no, yo creo que no compensa. Pero que conste que esta es mi opinión totalmente subjetiva; quizás tu hayas visitado la torre y te haya encantado, todo es cuestión de gustos.

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Y bueno, esto fue lo que me dio tiempo de ver a mí. Fue poquito, lo sé, pero mejor eso que nada, ¿verdad? En los últimos años he ido adoptando esa filosofía de viaje que me incita a conocer y descubrir lugares de forma calmada, saboreando cada momento. Creo firmemente que es mejor conocer tres lugares a fondo y disfrutando del momento, que ver seis corriendo y a lo loco.

¿Podría haber visto más lugares de Seúl en 3 días? Pues sí. Pero sinceramente, en esta etapa de mi vida disfruto más los tranquilos paseos, las charlas con locales y otros viajeros que voy conociendo por el camino, y los instantes de calma en los que observo la vida diaria de la ciudad, que las rutas contra reloj para ver todo lo que se pueda en el menor tiempo posible.

Si hubiera dispuesto de más tiempo para conocer Seúl, tengo clarísimo que habría visitado los siguientes lugares:

  • Pueblos conocidos por sus casitas tradicionales coreanas, como Bukchon Hanok Village o Namsagol Bukchon Village.
  • Más templos budistas, como el de Bongeunsa, cuya ubicación frente a grandes rascacielos le proporciona un aspecto muy singular.
  • Las murallas de Seúl. Quizás no lo sabías (yo tampoco) pero en su época Seúl fue una ciudad amurallada. A día de hoy se conservan escasos restos de dichas fortificaciones, siendo la puerta Sungnyemun uno de los puntos más conocidos.
  • La plaza Dongdaemun Design. Mejor aún si la visita es de noche.
  • Alguno de los mercados de la ciudad, como el de Tongin o el de Namdaemun, ubicado este último al lado de la puerta Sungnyemun.
  • Las tumbas Seongjeong, patrimonio de la UNESCO y lugar descansan los cuerpos de algunos de los miembros de la dinastía Joseon.

¡Seúl tiene tanto que ofrecer! Creo que para descubrir todos sus rincones debería volver y pasar en ella un mes, como mínimo jajaja.

Por cierto, si te apetece puedes sentirte coreano por un día vistiéndote con el hanbok, el traje tradicional típico del país. Hay muchos estudios de fotografía en el centro de la ciudad que se dedican a maquillar y vestir a los extranjeros por un módico precio (a mí me costó 40€), el cual incluye también un par de fotos profesionales. Además, durante dos horas puedes usas los escenarios que tienen montados en el estudio para sacarte fotos a ti mismo. Este hecho mola mucho si vas acompañado pero si viajas solo como fue mi caso… ya es más complicado jajaja. Menos mal que mi trípode barato hace milagros y al final logré tomarme alguna que otra foto decente.

Algo muy curioso fue que la chica del estudio, cuando me maquilló, utilizó una base de maquillaje varios tonos más clara que mi propia piel. ¡Cuando me miré al espejo me vi super pálida! Después, no contento con eso, el fotógrafo me hizo las fotos profesionales (las cuales solo tengo impresas en papel), ¡y utilizó photoshop para ponerme la cara aún más blanca! Yo entiendo que en Asia el canon de belleza determina que la piel cuanto más blanca, más bonita se ve, todo lo contrario a lo que se lleva en Europa, que nos encanta tenerla bronceada. Pero tengo que reconocer que verme tan pálida en cuestión de segundos no fue una sensación agradable jajaja

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Y eso ha sido todo, esperamos que te haya gustado muchísimo. Si vas viajar próximamente a Corea, no olvides pasarte por el post en el que hablamos de la información turística que debes conocer antes de visitar el país.

¡Hasta la próxima! 😀

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Somos Jonás y Libertad, unos locos por los viajes que un día sintieron la necesidad de contar al mundo sus aventuras. Cuando no estamos viajando, lo más probable es que estemos planeando la siguiente escapada. Si eres de los que les gusta soñar despierto con recorrer mil y un lugares, ¡este es tu sitio!

2 Comentarios
  • La mochilita de Vane
    Publicado a 01:03h, 04 septiembre Responder

    Pero que guapa vas vestida de Coreanita! Hahaha me ha gustado mucho tu post y he apuntado varías cositas que no tenía 😍. Muy buenas nocheees! Por cierto las fotos me encantan! Mañana voy a cotillearte todo el blog 😝 Besitos grandes

    • Libertad
      Libertad
      Publicado a 11:13h, 04 septiembre Responder

      Yujuuu, qué alegría que te haya servido un poquito el post, neni!! Ojalá el resto también te sean de ayuda! Qué bien te lo vas a pasar en Corea y qué ganas de verte ya por allí😁 Un besazo!!

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